lunes, 2 de setiembre de 2013

Señal Profética: la guerra en Siria anuncia el regreso del Mesías

La Segunda Venida de Jesús, está vinculada a la ciudad de Damasco, capital de Siria, según los estudiosos, las profecías de los cristianos y los musulmanes están ligadas en esta teoría.
La creciente amenaza de guerra contra Siria, ha generado una serie de análisis en los antiguos escritos. Es común que entre las previsiones está, el inminente regreso de Cristo.
Según los expertos, lo que está ocurriendo apunta a Isaías 17:1-2, que dice: “Profecía sobre Damasco. He aquí que Damasco dejará de ser ciudad, y será montón de ruinas.
Las ciudades de Aroer están desamparadas, en majadas se convertirán; dormirán allí, y no habrá quien los espante”. Para algunos, esto podría ser un presagio de Armagedón, la batalla final.
Evento final de los tiempos
Muchos sitios web dedicados a la interpretación cristiana de la Escritura han especulado afirmando que el inminente conflicto en Siria fue profetizado en la Biblia. Algunos eruditos creen que esta profecía se cumplió en el año 732 a. C., cuando los asirios destruyeron la ciudad, mientras que otros están convencidos de que se trata de un “evento final de los tiempos que va acontecer”, explica Christian Post.
Curiosamente, hay expertos que señalan que los musulmanes también creen en la Segunda Venida de Jesús, para ellos fue un profeta. El texto mencionado en Surat An-Nisa, dice: “Y no hay nadie del Pueblo del Libro, pero sin duda van a creer en Jesús antes de su muerte. Y en el Día de la Resurrección, él será un testimonio contra ellos”.
Abd Ibn Abbas, el tío de Mahoma, relata una visión del profeta musulmán: “En la noche de mi ascensión al cielo, vi a Moisés, que era un hombre alto con el pelo marrón como si perteneciera a la tribu de Shanawa, y vi a Jesús, un hombre de estatura mediana y complexión moderada inclinado sobre su cabellera roja-blanca y lisa. También vi a Malik, el guardián del infierno, el Dajjal [Anticristo]entre los signos de que Alá me mostró”.
Más específicamente, los eruditos musulmanes citan un hadith que habla de la conexión de Damasco con la Segunda Venida de Jesús, el libro de Sahih, de 41 años, cuya Hadith 7015 dice: “Alá enviará al Mesías, hijo de María. Luego descenderá cerca del minarete blanco oriental de Damasco, vestido con dos túnicas amarillas, apoyándose en las alas de dos ángeles”.
El imam Abdullah Antepli, capellán musulmán en la Universidad de Duke y fundador de la Asociación de Capellanes Musulmanes, explicó que “hay dos escuelas de pensamiento dentro del Islam sobre las profecías. Algunos musulmanes creen que las profecías escritas en el Corán y que los hadiths los toman como literales, pero la mayoría de los musulmanes nunca ve la predicción profética en su sentido literal”.
En cuanto a la Segunda Venida de Cristo, Antepli explica: “Como un líder musulmán, para mí, la Segunda Venida de Jesús, representa la paz entre musulmanes y cristianos, que establecerá un reino de paz y justicia en la tierra”.
David Lose, erudito y escritor del Luther Seminary, también dio su opinión: “Algunos ven casi todas las palabras proféticas como evento futuro, en lugar de verlos como metáforas diseñadas para inspirar esperanza y ofrecer consuelo en el presente”. Para el primer grupo, es un ejercicio constante por tratar de establecer los acontecimientos de los últimos días.
Otros expertos, advierten que el conflicto en Siria puede ser la primera señal de una Tercera Guerra Mundial, debido a que el Medio Oriente, está lleno de tensiones y alianzas que amplían considerablemente el significado de un ataque a Siria.
El profesor y teólogo Joel C. Rosenberg afirma: “El contexto de Isaías 17 y Jeremías 49 son una serie de profecías del fin de los tiempos que tienen que ver con los juicios de Dios sobre los vecinos y enemigos de Israel que anteceden –u ocurrirán durante– la Gran Tribulación”.
El erudito, Jack Kinsella, argumenta en su libro sobre los conflictos que anteceden al fin del mundo, el probable ataque de EE.UU. o las fuerzas de la ONU en Siria, provocaran reacciones en todos los países vecinos en contra de Israel. Esto podría causar un efecto dominó, con contraataques de musulmanes de Hezbolá, Irán, Turquía e incluso Jordania y Egipto.
Damasco, es considerada la ciudad más antigua y habitada del mundo, con una historia de cinco mil años. A pesar de que ha sido atacada y conquistada, nunca fue completamente destruida como anuncia la profecía. Hoy cuenta con casi 2 millones de habitantes.
La Enciclopedia Judaica, explica que el término “Aroer” en Isaías 17: 2, probablemente fue traducido incorrectamente, y que la mejor opción sería “las ciudades de los alrededores serán abandonadas”. Si esta es la traducción correcta, incluya la fortaleza de Hezbolá en el Valle de Bekaa en el Líbano, que fue parte del territorio sirio en el tiempo de Isaías, y se encuentra entre Beirut y Damasco.
El texto de Isaías también ofrece una visión de las anteriores: “Y cesará el socorro de Efraín, y el reino de Damasco; y lo que quede de Siria será como la gloria de los hijos de Israel, dice Jehová de los ejércitos. En aquel tiempo la gloria de Jacob se atenuará, y se enflaquecerá la grosura de su carne”, Isaías 17:3-4.
Jacob y Efraín son nombres alternativos para el Reino del Norte, y Samaria era su capital. Judá fue el nombre dado al Reino del Sur, más tarde cambiado a Judea en las eras griega y romana. Así que es posible un escenario de guerra.
“En aquel día mirará el hombre a su Hacedor, y sus ojos contemplarán al Santo de Israel. Y no mirará a los altares que hicieron sus manos, ni mirará a lo que hicieron sus dedos, ni a los símbolos de Asera, ni a las imágenes del sol. En aquel día sus ciudades fortificadas serán como los frutos que quedan en los renuevos y en las ramas, los cuales fueron dejados a causa de los hijos de Israel; y habrá desolación”, Isaías 17: 7-9.
Fuente: The Christian Post, The Huffington Post, CristianoDigital.Net, Noticiero Virtual Cristiano de ESA.

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